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Información general sobre Marruecos

Marruecos es una monarquía constitucional donde existe un parlamento electo pero en el que el rey todavía detenta la mayor parte del poder ejecutivo. Es decir, el rey de Marruecos no es sólo un rey simbólico (como lo son los de España, Inglaterra o Japón) sino que también gobierna.

Pero Marruecos tampoco es una monarquía absoluta. Con la llegada al trono del actual rey Mohammed VI en 1999, comenzó un lento proceso de transición hacia la democracia. Esta transición ha traído avances impensables hace tan sólo unos años como la casi igualdad de derechos entre hombre y mujer o la aparición de la prensa más atrevida e irreverente de todo el mundo árabe (en la prensa marroquí se habla de temas tan polémicos como la fortuna del rey, el consumo de hachís o las prácticas sexuales de los marroquíes. Ni siquiera el tabú de la religión ha quedado en pie).

Tras la primavera árabe

De repente, en diciembre de 2010, cuando este proceso de transición empezaba a anquilosarse, ocurre un acontecimiento sorpresa que lo cambia todo: estalla la ya conocida como “primavera árabe” que se inicia en Túnez. Las revoluciones se suceden, el reguero de pólvora parece no perdonar a ningún país y cuando se empieza a decir que pronto será el turno de que salte Marruecos, el rey da un discurso televisado en directo que nadie esperaba. El anuncio real supera las expectativas incluso de los más fervientes opositores: el rey ordena la redacción de una nueva constitución que le quitará a él mismo la mayor parte de su poder de gobierno.

Las consecuencias de esta reforma pueden ser enormes. Marruecos se sitúa de golpe entre los países árabes a la cabeza de la carrera hacia la democracia. Pero, a diferencia de naciones como Túnez o Egipto donde ha sido necesario liquidar al régimen para poder comenzar la transición, en Marruecos el cambio es iniciado por el propio régimen.

La “España” del mundo árabe
Hay analistas que ya asemejan Marruecos a la España posterior a la muerte del dictador Franco. Una dictadura que se convirtió en democracia sin necesidad de revolución. En aquella transición, el heredero del dictador español, el actual rey Juan Carlos, en lugar de ser expulsado del trono, pudo permanecer como monarca simbólico a cambio de ceder todos sus poderes de gobierno al pueblo. Lo que es que indudable es que una transición “suave” puede suponer la consagración definitiva de Marruecos como “la niña bonita” de los inversores extranjeros en el mundo árabe. La estabilidad que traería una transición sin derrocamiento de régimen es de lo más atractiva desde el punto de vista de los inversores. De hecho, la primera reacción al anuncio de transición democrática del rey fue una rápida subida de la bolsa de Casablanca.

El comienzo
En el año 788 D. C., Marruecos surge por primera vez como entidad política autónoma gracias a la unificación realizada por la dinastía idrisí. Se trataba del primer estado africano que pese a ser musulmán era independiente del imperio árabe que originalmente había traído aquella religión al continente.

Al-Andalus
Durante la dinastía Almorávide, el reino comprende una gran franja del norte de África y buena parte de España y Portugal. En efecto, España y Portugal fueron árabes y musulmanes durante siglos y recibirían el nombre de Al-Andalus. Sin embargo todo llega a su fin, y en 1492 los Reyes Católicos conquistan los últimos territorios musulmanes que quedaban en España.
Esta cristianización se ve acompañada por una expulsión sistemática de musulmanes y judíos muchos de los cuales se establecen en Marruecos.

Viejas llaves
Todavía en la actualidad hay familias en ciudades como Tetuán que guardan restos de esta herencia hispana en sus apellidos y en su memoria. Incluso hay quienes, desde hace siglos, han ido transmitiendo la llave de la casa que dejaron atrás en España de generación en generación hasta el día de hoy.

La dinastía actual
Otras muchas dinastías de origen árabe o bereber se han sucedido en el gobierno del país. La última de ellas, y que aún sigue en el gobierno, es la dinastía árabe de los alauíes, que tomó el poder en el 1664. Bajo su reinado, mientras que los países vecinos se veían dominados por los europeos y por los turcos, Marruecos permaneció remarcablemente independiente.

El Protectorado
Sin embargo, en 1912, Marruecos tuvo que someterse finalmente a un gobierno colonial. Conocido como el Protectorado franco-español, este régimen dividió el país entre una zona de control español (el norte del país y el Sahara), una zona de control francés (el sur).
En 1956, Marruecos se independiza poniendo término a 44 años de ocupación extranjera.

Tánger, la ciudad internacional
El protectorado dividió Marruecos entre España y Francia. Sin embargo, Tánger, una ciudad estratégicamente situada en la costa norte del país, justo enfrente de Europa, recibió un estatuto especial. El lugar fue convertido en ciudad internacional y esta peculiar coyuntura atrajo enseguida a un ecléctico enjambre de espías, millonarios, bohemios y buscavidas que contribuyeron a crear la “leyenda” de Tánger.
Para hacerse una idea de que ambiente se respiraba en el Tánger internacional, es útil saber que el creador de la película “Casablanca” en realidad había escrito su guión inspirado por Tánger y que fue posteriormente cuando un ejecutivo del estudio pensó que el título “Casablanca” sería más comercial.


Desde la independencia

Desde 1956 se han sucedido tres monarcas: hasta 1961, Mohammed V, un rey querido por su papel central en la lucha por la independencia; Hassan II, hasta 1999, un rey que fue legendario incluso en vida, admirado por su inteligencia y temido por su crueldad, y el actual rey Mohammed VI, protagonista de la gradual transición de Marruecos hacia la democracia.

Marruecos hoy
Durante el reinado del actual monarca, un nuevo estado de ánimo, mezcla de optimismo y orgullo nacional, se está formando poco a poco entre los marroquíes. Los ahorros que antes se depositaban en cuentas extranjeras vuelven a entrar al país, los marroquíes emigrados que viven en Europa vuelven a casa para comprar una residencia de vacaciones o montar una pequeña empresa. Simultáneamente, el país se está convirtiendo en un importante destino turístico (en 2011 saltó hasta el puesto 26 del ranking mundial) y la inversión extranjera ha crecido sostenidamente durante los últimos 10 años. La guinda de este pastel de optimismo la ha puesto el anuncio de transición democrática hecho por el rey en marzo de 2011. Definitivamente Marruecos está situado en la buena vía. ¿Se cumplirán todas las expectativas?

¿Cuál es la lengua de Marruecos? El asunto es complejo y poliédrico. Estas son las lenguas que integran el crisol:

Árabe marroquí: la calle
A pie de calle, lo que se habla en casi cualquier parte es el árabe marroquí. Esta lengua es un dialecto local del árabe clásico (el árabe internacional). Descontando a los bereberes y a alguna gente muy afrancesada, esta es la primera lengua de los marroquíes.

Árabe clásico: lo formal
El árabe clásico no se habla cotidianamente en ningún país árabe y a la vez se utiliza constantemente en todos ellos. Es una especie de árabe formal internacional que permite que todos los árabes se comprendan entre sí (por ejemplo, es el idioma de Al Yazira) pero que nadie usa para hablar en casa o con sus amigos. La prensa, la televisión, todos los escritos legales y los discursos formales se hacen en árabe clásico.

Bereber: lengua materna de algunos marroquíes
Una parte de los marroquíes tiene como lengua materna alguno de los dialectos bereberes. Sin embargo, el bereber es tan ininteligible para el resto de los marroquíes como lo es para el visitante extranjero.

Francés: el prestigio
La práctica totalidad de la clase alta marroquí habla francés y muchos de ellos son perfectos bilingües. El francés es la lengua de prestigio desde tiempos del protectorado francés cuando era lengua oficial del país. Además de la gente acomodada, la mayor parte de la población con estudios superiores tiene un buen dominio del francés, entre otras cosas, porque todavía hoy el francés es la lengua en que se imparten todas las materias universitarias de tipo científico.

Español: el norte
La segunda lengua extranjera más hablada es el español. Éste es una herencia de la época del protectorado español y por lo tanto se habla sobre todo en el norte, que fue la zona española. Aunque por diversos motivos el español no ha sabido conservarse tanto como el francés, todavía hoy hay muchos hispanohablantes en las ciudades norteñas (Tánger, Tetuán, Chawen, Asilah, Larache…).

Inglés: de moda
El inglés es una lengua que crece a gran velocidad en Marruecos (como por otra parte en casi todo el mundo). Cada vez hay más jóvenes angloparlantes y hoy en día ha desbancado al francés como el idioma “cool” a aprender.

Facilidad para aprender idiomas
En general la facilidad de los marroquíes para aprender idiomas es pasmosa, especialmente para la pronunciación. Más de una vez se le acercará algún chico por la calle que sólo sabrá un par de frases en su idioma pero que se las dirá con una pronunciación tan depurada que por un momento creerá que está hablando con un compatriota suyo.

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